17 junio 2009

FREEk! Junio 3

No me gustaría terminar el repaso al FREEk! de junio sin hacer mención a la reedición de lujo, en una caja de cuatro CDs, de la discografía de Los Locos, acontecimiento que propuse a los muchachos para ese número.

Para quien no lo sepa, Los Locos era, sobre todo, el grupo de Paco Martínez, después conocido como Paco Loco, y Carlos Redondo, prematuramente fallecido hace tres años en un accidente de tráfico cuando andaba de gira con Felpeyu, el grupo de folk del que era componente en ese momento.

Creo que más allá de inflar la calidad del grupo (algo comprensible con quien fuese coétaneo de él), el interés de la caja radica en hacernos recordar una época en la que el pop-rock, especialmente el nacional, andaba aburridísimo. Los grupos se habían estancado en un esquema de canción (estrofra-estribillo-estrofa) repetido hasta la saciedad, todavía, supongo, asustados por las secuelas del rock sinfónico, y ello hacía que todo fuera demasiado uniforme desde mediados de los ochenta. Luego llegaron Sonic Youth y todo el rollo y se abrieron nuevos caminos. Y menos mal, porque la cosa empezaba a resultar soporífera.

Además, el patrón lírico perseguía igualmente un cierto virtuosismo que, a veces, resultaba tan empalagoso como vacuo.

Es en esas coordenadas donde se halla la obra de Los Locos; un grupo de impacto regional que, a pesar de contar con un puñado de muy buenas canciones, desarrolló su carrera en un momento en el que las ideas andaban bastante agotadas, lo que les permitió situarse al borde de la dignidad, pero no mucho más allá. Pedirle a alguien que innove y que explore nuevos ámbitos sónicos sería demasiado; por eso, la carrera de Los Locos está más que justificada gracias a, sobre todo, su primer disco, ese que recuerda tanto a Mamá y a Los Secretos más "oscuretes", y que contiene perlas como "Estás en New York" (¿Se han fijado que antes se decía New y no Nueva?), "Recuerda Marrakech" y, especialmente, "Así cayeron los dados", un temazo con aires funky, deudor de Stevie Wonder y con una memorable línea de bajo.

Así pues, interesante, pero no imprescindible. Dejo, pues, el textito que hice para la revista:

Sí, a principios de los ochenta se empezó a hablar de discográficas independientes, pero ni se intuía lo que era el indie. Paco Loco fue antes Paco Martínez y, junto a él y a la misma altura, Carlos Redondo a la voz y al bajo, y Boni Pérez en las letras, conformaban la entente que lideró Los Locos, banda que abanderó el pop asturiano antes de la consabida proliferación de etiquetas a principios de los noventa. Eran tiempos donde a los grupos se los llamaba grupos, y no bandas, mientras que los conciertos eran eso, conciertos, en vez de bolos. A través de esta reedición de lujo, muchos nos hemos aproximado a Los Locos por primera vez, dando con hallazgos como “Estás en New York”, “Así cayeron los dados” o divertidos guiños a grupos del momento como FYC (“Un zumbido de amor”) que satisfarán tanto a los nostálgicos de la inocencia como a los más inquietos y curiosos.

Pico a continuación el texto de la crítica del disco de Camera Obscura aparecida en el RDL de mayo y escrita por David S. Mordoh. Me ha encantado, y espero que me disculpen por reproducir sin autorización, pero es que...

¿Te gusta la miel? Yo cada día desayuno con un poco de miel sobre dos tostadas (además de otras cosas: tengo buen saque matinal). Me endulza la mañana, aunque a veces anule el dulzor más comedido de otros alimentos inmediatamente posteriores. Entiendo sin embargo que a otros empalague. Cuestión de gustos.

Con Camera Obscura me ocurre algo parecido. Si publicasen un álbum al mes, los compraría igualmente. Sé además que su fórmula es siempre la misma y que, aplicada en sus tres variantes, engloba todo su repertorio habido y por haber. Que es la misma fórmula utilizada por Belle & Sebastian, su grupo amigo y espejo, hasta "The Boy with the Arab Strap". Pop cándido, con esa ternura triste infalible del inacabable panal escocés en primer plano, sin trampas ni complejos, unas veces más trotón y otras más lánguido, pero siempre profusamente arreglado con cuerdas y vientos para realzar esta voz tan cercana de Tracyanne Campbell.

Siempre las nuevas canciones suenan como otras de discos previos, pero siempre también consiguen reconfortarme y cambiar para bien el humor de mi jornada. Por eso las necesito tan a menudo. Como la miel que desayuno por la mañana. Y tal vez por ello terminen el nuevo álbum con una canción llamada "Honey in the sun". Ya huele a verano. ¿Te gusta la miel?

15 junio 2009

FREEk! Junio 2

Tachenko

Los Años Hípicos

Limbo Starr

Limbo Starr reedita el catálogo de Tachenko originario de Grabaciones en el Mar. Parece excesivo tildarlo de panorámica de una carrera, porque el grupo sólo cuenta con tres discos, y aquí tenemos los dos primeros más dos Eps y un DVD con una actuación en los Contempopranea 2006 y 2008, además de tres video-clips. De lo que sí puede ser momento es de comparar el primer disco, "Nieves y rescates", una de las más gratas sorpresas de 2004, con "Las jugadas imposibles". En el primero, el grupo ofrecía una cara amable –sí, ya- y naïf. Sonaba urgente, pero no estresante; amateur, pero no torpe; encantadoramente atolondrado. Parecía el disco de Julio Salinas: un tanto enmarañado, pero, visto el resultado final, eficiente y, por lo tanto, bello. Piensen si no en "Amable", "Afganistán" o "Nataciones"; una combinación perfecta de felicidad, gracias a sus melodías de montaña rusa y los característicos juegos de voces, y melancolía, escenificada en unas letras que nadan en la nostalgia propia de los treinta y tantos y la esperanza de lo que queda por llegar. El tiempo en los Urales abundaba en todas estas ideas, gracias la titular o "Yúmber". Luego llegó la, para muchos de nosotros, dolorosa salida de Perruca y Richi, además de Miguel Yrureta y, como si el espíritu de la ruptura sobrevolara por las cabezas de nuestros músicos, "Las jugadas imposibles", sin dejar de ser un gran disco, capital, no nos alegró la vida de la misma manera que su antecesor. La luz se mantuvo en sus directos y regresó con "Esta vida pide otra", pero esa es otra historia...

CUATRO FREEKS Y MEDIO

Boat Beam

Puzzle Shapes

Origami

Primer y prometedor disco el de este multinacional trío, que viene a sumarse a la oleada folk-pop que nos invade últimamente. Aún así, y si nos despojamos de la tentación del titular de suplemento de tendencias, conviene aclarar que Boat Beam se ajustan más a esquemas pop de cierta tendencia mainstream y reminiscencias de los noventa, que a un folk que adquiere más significado como medio que como fin.

DOS FREEKS Y MEDIO

NI CRIMEN NI CASTIGO

LOS SOLOS

No, no es un grupo de hombres desesperados tipo Manos de Topo. Los solos son esa intervención del guitarra –solista, claro- a mitad de tema sobre la melodía principal, transfigurado éste en improvisador junior. Y digo junior porque el solo siempre será el mismo, tanto en disco como en directo; si no, la gente se mosquea, se incomoda. El improvisador senior sería el del jazz, palabras mayores. Hace veinte años, No me Pises que Llevo Chanclas se reían en "Las calles de Chicago" de cómo el formato del pop-rock se había estandarizado hasta límites que rozaban la rutina (Y ahora, en medio de esta canción, como en medio de toas las canciones, viene un punteo). Y es que la peña se puso muy pesadita a finales de los ochenta y principios de los noventa. Eran los tiempos de Slash, Joe Satriani, Steve Vai, Gary Moore (hugh)... y en las barbacoas todo el mundo sabía tocar el "Nothing Else Matters". Con razón, el virtuosismo fue proscrito y, con él, los solos intempestivos de guitarra. Mis bienamados editores salían extasiados del concierto de The Wave Pictures. A mí me pareció exhibicionismo. A mí me gusta Nels Cline. ¿Solo? Sí, pero un poquito aguao que, si no, no duermo.

FREEk! Junio

Estoy muy dejado con el blog. Tanto que no paro de darle vueltas a este post de diciembre de Iván Payá. No es que lo vaya a hacer, que no creo, pero sí que lo he barajado. Cuesta mucho hacerse público con esto; aunque sean cinco o diez personas, que para mí eso es la leche, y, claro, si te dedicas a subir dos entradas al mes, te preguntas si siguen ahí, si seguirán estando cuando vuelvas a tu frecuencia habitual... Como decía Iñaki Anasagasti cuando le preguntaron por su blog, Hay que vender pescado fresco todos los días.

En todo caso, si no lo cierro es porque creo que esto es fruto de un estado mental algo abúlico que estoy atravesando, estado que me hace dudar de la utilidad de escribir sobre muchos temas que se me van ocurriendo.

En fin, de momento dejo por aquí los enlaces a mis cositas del FREEk! de este mes:

- Camera Obscura: He esperado un par de meses para mandar a la revista la crítica del disco, porque al principio me volvió loco y pensé que tenía que esperar a enfriarme y enfocar las canciones de esta muchacha con la frialdad deseable, pero no sirvió de nada. A la misma altura que el "Let's get out of this country". CUATRO FREEKS Y MEDIO
- Copiloto. TRES FREEKS Y MEDIO
- Manos de Topo CUATRO FREEKS
- Cooper TRES FREEKS Y MEDIO

- Boat Beam: Entrevistilla
- Cooper: Otra entrevistilla

Además, mañana dejaré aquí la valoración de "Los Años Hípicos", de Tachenko, el disco de Boat Beam y el "Ni Crimen ni Castigo del mes", que no se han subido a la web de la revista.