Russian Red en SPY

Copio y pego la página dedicada a Russian Red, cuyo tremendo disco me hizo mover contenidos y buscarle un hueco urgente. Cuando unas canciones pasan a formar parte de tu vida de un día para otro, es que ahí hay un músico. Cuando un disco inédito pasa a la segunda escucha a escucharse en el i-pod o en el coche a todo volumen, es que algo importante ocurre. Cuando alguien acomete una versión y la hace suya -rarísima habilidad, más rara aun en este país-, entonces es la prueba del nueve. Hay quien dice que se la está valorando demasiado por ser guapa. Pues vale...
También aprovecho para linkar la crónica del concierto del otro día. Sin acritud ninguna, me gustaría aclarar que falta un punto y seguido. Son cosas que pasan en el mundo de la maquetación y quejarse es un poco de capullos, ¿no?
P.S. Aquí, la visión de Guillermo Arenas de Eef Barzelay (también de South San Gabriel y Centro-Matic) en su concierto del otro día en Madrid.
RUSSIAN RED
PRESENTE PERFECTO
La cuestión no es cómo hable inglés ni cómo cante. El asunto no son sus escasos 22 años. Tampoco, cómo sea capaz de componer. La problemática, que dirían los clásicos, reside en cómo Lourdes Hernández ha sido capaz de digerir, asimilar y proyectar en sus canciones la tradición folk americana con semejante madurez y solvencia. ¿Cómo le ha dado tiempo? ¡¿Cómo?!
Empezar a escuchar su disco de debut es caer presa de la estupefacción. Asómbrense con Cigarettes, tremendo ejercicio compositivo, lírico e interpretativo donde nada falta y nada sobra, donde Lourdes se expresa saltarina al tiempo que frágil, madura pero inocente, pícara aunque desarmada, constituyendo esas características duales el esqueleto sobre el que crece el CD.
Así funciona también la canción escogida como sencillo, el arrollador They don’t believe, el único tema con un aire más alegre, casi circense, un bello canto al bestiario urbano nocturno. Gone, play on, Time is crucial, Take me home, Kiss my elbow... ninguna chirriaría en la próxima película de Sofia Coppola o como banda sonora de sesiones perdidas de Lynch, porque suscitan las emociones que sólo mueven los clásicos atemporales.
De uno de estos se adueña Lourdes en el corte elegido como extra para cerrar el álbum. Nada menos que del otrora festivo Girls just want to have fun. En sus labios, la pieza popularizada por Cindy Lauper adquiere nuevos matices: culpabilidad, añoranza, resquemor.
Conocida desde hace meses en la red, sus canciones se publican ahora en un CD que ha contado con Fernando Vacas (Flow, Prin La La) en la producción. El resultado, ya lo saben, absolutamente sobrecogedor. Sólo queda esperar que el exceso de expectativas depositadas en ella no le haga mella, pero esa es otra historia.
RUSSIAN RED – I love your glasses / Eureka – 9’5
6 Comments:
A mí también me impactó la primera vez que la escuché, un poco de aire fresco, (ya que mí Facto Delafé no me dice mucho y manos de Topo, aunque graciosos y buenas letras me llegan a cansar), además es monísima, mañana me hago un recogido como ella!
Respecto a Eef Barzelay, me encantan!
lo que hacen me gusta, ni les pondría ni quitaría nada, porque me tienen ganada con esa voz, ahí va mi voto!
saludossssssssssss
PD: todos en Twitter, hay que ver!!
Bueno, son diferentes tipos de "aires frescos"...
Eh, mi twitter tiene ya un tiempecico.
Bueno, me refería a aire fresco, ya que es casi al mismo tiempo cuando han despuntado todos...
Pues la verdad, no me convence demasiado, pero en fin para gustos están los colores.
Gracias por el link!! Tengo la impresión de que en Cádiz Barzelay estuvo mejor que en Madrid, aunque sigue siendo un crack. Y con banda debe mejorar..
Pues a mí esta chica me gusta u montón, al margen de la envidia evidente por sus encantos femeninos, es una pena que la belleza en ocasiones llegue a ser un "pero" más que un aliciente.
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