14 julio 2010

Mundial 2010: Nadie juega como España


Han pasado tres días y parece que, poco a poco, todo vuelve a la normalidad. Ahora sabemos lo que se siente al ganar un Mundial. El domingo, las emociones fueron de órdago, pero la vida sigue (igual). O no tanto; yo he empezado a salir a correr por las tardes, ya que este mes me ha dejado exahusto con tanto tabaco, tantos gin tonics y tantas comidas a deshora. Así le doy salida a las calzonas azulinas que me compré antes de que empezara el Mundial. Lo que está claro es que hoy da comienzo el Debate sobre el Estado de la Nación y el país recobra su (cansino) ritmo habitual.

Trataré de dejar mi opinión sobre el papel de España en el Mundial. Setenta y dos horas más tarde, cuesta un poco más, pero después de todo no creo que me permitieran otro post tan emocional como el anterior.

Los Mejores

- No cabe duda de que España ha demostrado ser el mejor equipo del campeonato. Es un hecho por el que hay que felicitarse. Finalizado el torneo, no parece imaginable el escenario de una derrota del combinado de Del Bosque ni ante Brasil, ni mucho menos, ante Argentina. No en este último mes al menos. Una sensación de superioridad así no la recuerdo desde el Eurobasket ganado por la última Yugoslavia en el 91.

- Nunca sabremos si este mundial nos ha dejado la sensación de que el nivel futbolístico ha estado realmente bajo por el hecho de que España fue capaz de ganarlo o porque realmente las expectativas de juego generales no se han visto cumplidas. El balón fue, indiscutiblemente, un veneno, y el estado de los terrenos de juego, una rémora.

La Defensa

- Al margen de la supremacía de Piqué, había ciertas dudas sobre la solidez defensiva de España. Es cierto que el equipo sólo ha recibido dos goles, ambos tras dos desafortunados rebotes, pero también que, en determinados momentos, no ofreció sensación de fiabilidad al contrarrestar los numerosos contragolpes propiciados por su apuesta por la posesión de la pelota. Ni Busquets, ni Xabi Alonso, ni Piqué, ni nadie (bueno, quizá Xavi sí) son espíritus puros. Pueden cometer fallos que ocasionen sustos. Las dos acometidas de Robben son un ejemplo de ello, pero también conviene recordar que el gol de Suiza vino tras la pérdida de un balón por Iniesta en la medular. Mi lectura, no obstante, es que ningún sistema es perfecto, y que España ha sabido explotar lo que mejor sabe hacer para alzarse con el triunfo final. Si contamos los despistes defensivos a lo largo del campeonato, creo que éstos no llegan a diez. No es mucho, sobre todo si tenemos en cuenta algo que en este país se tiende a olvidar: los otros también juegan.

La Media

Cuando uno llega a una terraza de verano y todas las mesas están vacías, hace como los perros y los gatos antes de acostarse, dar varias vueltas abrumado por el exceso de oferta. Con el centro del campo de España ocurre lo mismo. Todo es discutible, todo es mejorable, todo es empeorable. Las alternativas dan para cubrir cualquier esquema de juego, para tener preparados dos equipos titulares. Uno no sabe muy bien si Capdevila -qué mundial ha completado sin hacer ruido- es centrocampista o defensa. Lo mismo sucede con Piqué o, incluso, con Villa o Iniesta, teóricos delanteros. Las ayudas de todos en este área constituyen el decisivo sustento sobre el que se construye el entramado defensivo español, que no es otro que la posesión de la pelota. Recordémoslo otra vez, que hay quien no se entera, y mira que es sencillo: si
ellos no la tienen, es imposible que marquen.

La Delantera

Aunque ha mostrado mucha más efectividad con un ariete que le abra espacios, Villa no ha dejado de ser una pesadilla constante para todas las defensas a las que se ha enfrentado. Su repertorio de remates se ajusta tanto a la posición de 9, como a las de 7, 8 ó 10. Fernando Torres ha intimidado con su sola presencia. No me cuento entre los fans de este futbolista, pero es indudable que entre las zagas contrarias ha provocado el pánico cada vez que daba una zancada. Sólo así se explica la extemporánea salida del meta chileno en aquel partido que se había puesto tan incómodo para los nuestros. Si se recupera y aprende a valorar su aportación al grupo, volverá a ser determinante.

Del Bosque y El Banquillo

Quizá el factor que ha inclinado la balanza del lado de España. Del Bosque se ha mostrado extraordinariamente acertado en los cambios, de la misma manera que con ellos logró provocar el desconcierto entre aficionados, prensa y, desde luego, entrenadores rivales. La entrada de Llorente ante Portugal es el mejor ejemplo de ello, pero la asombrosa profundidad del elenco de suplentes proporcionaba al equipo un incalculable valor de sorpresa. Como muestra, recordar que el gol de la final se inicia con un robo de Navas en la frontal del área, quien, tras un eslálom de 55 metros, cede a Xavi, éste otra vez a Navas, que encuentra a Torres para que trate de combinar con Iniesta; el balón llega a Cesc, que encuentra el pase final. Es decir, los tres reservas actuaron decisivamente en la jugada del gol de la victoria.

El Estilo

- El estilo de España no es (sólo) el del Barcelona. Es una falacia simplista y malintencionada. España dio un giro a su juego cuando Miguel Muñoz dio el mando del equipo a los chicos de la Quinta del Buitre. Cuando yo era pequeño, en mi colegio no se jugaba al pelotazo, sino que pretendíamos jugar al primer toque; los buenos de la clase siempre hablaban de tocar, tocar, tocar. En Cádiz, aparte de Mágico González, el ídolo era Pepe Mejías. Es algo que forma parte de la manera de entender el fútbol en un país donde, hasta hace muy poco, se jugaba mucho en la calle, haciendo paredes con las propias paredes, y donde, no lo olvidemos, la influencia de un futbito archigalardonado es enorme. Camacho contrató al seleccionador de fútbol sala en una decisión que creó mucha controversia, y hasta en los tiempos de Clemente, y pese a él, España jugaba grandes partidos a partir de buscar espacios tras mucho mover la pelota. Además, España acostumbra a ser una potencia también en fútbol playa. Hablamos de técnica, pero también de mucha administración del fondo físico, ya que tanto el futbito como el fútbol playa son disciplinas que comportan un tremendo desgaste.

Algunas de las reivindicaciones que parten de Cataluña están destinadas únicamente a molestar y a patalear; de la misma manera que, de haber ganado con otro estilo y otros jugadores no mostrarían identificación alguna con el triunfo. La reivindicación nacional de Iniesta es cínica y mezquina, y la de Villa, de sinvergüenzas, claro.

Hay que añadir, finalmente, que ningún equipo juega ni ha jugado como España. Eso no es ni bueno ni malo, puesto que el sistema tiene detractores, pero qué bonito resulta tener personalidad propia cuando se trata de referirse a este viejo juego.

El Espíritu

En otros tiempos, el equipo se habría desestabilizado por culpa del absentismo arbitral ante Paraguay, Chile u Holanda. Esta última selección sí logró algo tan importante como intimidar, cortarle el rollo a la línea de creación por momentos, pero nunca poner en jaque la cabeza de unos jugadores con una competitividad que parece a prueba de bombas. El empujoncito de Iniesta a Van Bommel después de que éste le aplastara salvajemente el tobillo sin tan siquiera verse sancionado con una falta, habla a las claras de la tendencia a la templanza de este colectivo.

Holanda

- Del fútbol de Holanda ya dije lo que pensaba en su día. Que un equipo con aspiraciones para ser campeón del mundo construya su juego sobre la base de pasecitos largos a la estrella del equipo para que ésta se busque la vida, me parece vergonzoso. Lo que desconocía era que un país que tendemos a admirar tanto posea esa capacidad para fabricar victimismo y vislumbrar conspiraciones. ¿Les suena? De las patadas no voy a hablar.

Historia Global

- Somos sextos, a sólo un punto de Inglaterra. Es un puesto magnífico.

Anécdota

Exceptuando el primer gol de Villa a Honduras, todos los demás se han producido en la portería que quedaba a la izquierda de nuestras cabezas de telespectadores.

Battiston

- Podría volver a pasar. Vista la patada a Xabi Alonso, así como muchos otros lances escalofriantes, cuesta creer que la FIFA no acometa la tarea de salvaguardar la salud, y hasta la vida, de los jugadores. Vergüenza.

LA FRASE: "si hay que sufrir, sufriremos, pero cuanto menos protagonista sea el portero en la final, mejor." Iker Casillas, antes del partido. Pues lo fuiste, amigo, y a todos los que soñamos con estar en tu lugar alguna vez, nos hiciste muy felices.

Gracias a todos los que han seguido el blog este último mes. Ha sido muy agradable comprobar que esto no es sólo un ejercicio de onanismo.


P.S. Para el próximo post, y dado que todo el mundo ha prometido algo por ganar el Mundial, yo me comprometo a aplicar la normativa esa de la RAE con las tildes. No le dieron ninguna publicidad (tiene dos años ya) y no soporto trastocar un aprendizaje que llevo incrustado en la cabeza desde 5º de EGB, pero yo soy muy académico y las normas están para cumplirlas.

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